¡Qué Pereza!

Creo que la palabra que debemos ir suprimiendo después de esta cuarentena es “Pereza”.

Oí muchas veces expresiones como estas:

Qué pereza el trabajo.

Qué pereza el estudio.

Qué pereza hacer ejercicio.

Qué pereza tener que levantarme de la cama.

Qué pereza salir.

Qué pereza la iglesia

¡Qué pereza, qué pereza, qué pereza…!

Ahora muchos cuyo leguaje era inclinado hacia la pereza, aprendieron lo valioso que es tener un trabajo, poder estudiar, caminar, no entregarse tanto al sueño, apreciar lo exterior, celebrar culto al Señor Jesús etc…

Hemos aprendido a valorar lo que antes nos producía hastío y flojedad. Porque como dice el sabio rey Salomón: Si en el día de la aflicción te desanimas, muy limitada es tu fortaleza. Proverbios 24:10 

Queda demostrado que Dios creó al ser humano para que disfrute aun aquellas cosas que no son del todo de nuestro gusto. Porque, todo al fin y al cabo nos dejará valiosas experiencias. Es por esa razón que el sabio rey también nos aconseja:  Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría. Eclesiastés 9:10 

Agrego además que estudiada junto a mi esposa Marlen la 2 carta del apóstol Pablo a los tesalonicenses, veo a este hombre de Dios presentándose como modelo del hombre trabajador. Él nos dejó el ejemplo del hombre trabajador y productivo.

¿Cómo te consideras? ¿Crees que estás cerca de ser una persona diligente, trabajadora y productiva? O ¿Tu inclinación es a la ociosidad y a sentir desprecio por lo valioso de la vida?

Recuerda que como hijo de Dios eres un modelo, un ejemplo a seguir, te guste, o no.  Las personas seguramente te están observando para ver de qué manera se conduce un creyente fiel en Cristo Jesús.

Si logras valorar las cosas, desde hoy puedes establecer estrategias con el fin de brindarles algo bueno sobre lo cual hablarán los demás.

P.D

Próximamente estaremos nuevamente reunidos en el Templo, nos veremos y Celebraremos ¡Gran Fiesta en Honor al Señor Jesús!

 

Rvdo. Nicolás Ocampo J.

Pastor

  

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